ESPECIALES

EXPO DUBAI 2020

En la Expo Dubai 2020, el diseño, además de herramienta de comunicación, ha sido decisivo para aclimatar las instalaciones al rigor del desierto dubaití.

Con la mentalidad conectada del siglo XXI, es imposible acercarse a un montaje tan excesivo como la Expo sin una mirada cuanto menos escéptica. Nacidas a mediados del siglo XIX, los objetivos de las exposiciones universales han ido evolucionando con el paso del tiempo: desde lo que en su origen fue una celebración de la industrialización (en el contexto de las Expos se presentaron avances como las pasarelas mecánicas o el teléfono, por ejemplo) a la del intercambio cultural a lo largo del siglo XX, centrándose en temas específicos que impulsaban la comunicación intercultural para el intercambio de innovación; al festival promocional de las marcas-nación de las décadas más recientes, en la que los países participantes utilizan la exposición como una plataforma para mejorar su imagen nacional por medio de sus pabellones. En 2021 (aunque la Expo sigue manteniendo el nombre del año en el que la COVID impidió su celebración) estamos en un momento que podríamos definir como de tránsito. Todavía permanece la idea de convertir los pabellones en instrumentos publicitarios –y aún más la celebración de la propia Expo, plataforma global para la promoción del país que la organiza–, pero no parece tener mucho sentido circunscribir esa difusión a un marco espacio-temporal limitado, teniendo en cuenta la hiperconexión de nuestra era.

REPORTAJE COMPLETO EN DISEÑO INTERIOR 346