DISEÑO
ALCHIMIA. INSTITUTO ITALIANO DE CULTURA, MADRID. MDF
La exposición «Alchimia. La revolución del diseño italiano», la historia del influyente colectivo vanguardista fundado en Milán en 1976, llega a Madrid Design Festival.
Alchimia. La revolución del diseño italiano, comisariada por François Burkhardt, Tobias Hoffmann y Alessandro Guerriero y producida por ADI Design Museum en colaboración con el Bröhan-Museum, llega al Instituto Italiano de Cultura de Madrid hasta el 14 de marzo. Es la primera retrospectiva dedicada al colectivo milanés fundado en 1976 por Alessandro Guerriero y su hermana Adriana, galardonado con el Premio Compasso d’Oro en 1981. Una exposición impactante por su contenido histórico y artístico, que recorre el sorprendente movimiento Alquimia y donde los objetos se unen y se revelan al visitante, que se convierte en protagonista de un viaje a la utopía.
Alchimia surgió en un periodo de profundas transformaciones sociales y culturales en la época del debate en torno al posmodernismo. Taller experimental, fue un espacio para la reflexión sobre la idea misma del diseño y sobre la condición antropológica del hombre en la era posmoderna, o “neomoderna”, como prefería denominarla Mendini. El tema de la superación de los esquematismos del Movimiento Moderno fue profundamente sentido por el grupo de Alchimia. A finales de los 80, en un editorial en la revista Casabella, su director, el arquitecto Vittorio Gregotti, abrió el frente de la crítica a los pilares del modernismo. Paolo Portoghesi, uno de los teóricos posmodernistas más destacados, definió la situación italiana como “moderna sin modernidad”. El debate resultante fue complejo y lleno de malentendidos. Moderno y posmoderno libraron una guerra a través de proyectos y productos. De ahí emergió Alchimia, un diseño soñador, utópico, que desafió al funcionalismo dominante para restituir el valor simbólico y emocional de los objetos. Su propio nombre, Alchimia, alude al proceso mítico de transformar el plomo en oro, con una ‘forma mágica’ de fusión entre función y emoción. En palabras de Guerriero, “la búsqueda de un principio unificador, el proyecto de un universo que contenga todas las cosas; ‘fusionar’, del latino fusio, para crear “objetos de función y emoción”. Buscaba un nuevo enfoque práctico para la aplicación de la teoría del diseño: una especie de nueva modernidad. En esta “búsqueda” participaron figuras clave como Alessandro Mendini, Ettore Sottsass, Andrea Branzi, entre otros, unidos por la voluntad común de superar el dogmatismo moderno: la estricta correspondencia entre forma y función.
Texto: Dario Gagliardini
REPORTAJE COMPLETO EN DISEÑO INTERIOR 391





