DISEÑO
LELLA Y MASSIMO VIGNELLI. TRIENNALE MILANO, MILÁN
La muestra Lella y Massimo Vignelli. Un lenguaje de claridad es la mayor retrospectiva dedicada a estos grandes diseñadores gráficos y de producto.
David Lasker dijo: “Prácticamente todo aquel que vive en el mundo occidental se encontrará, en algún momento de su vida, con una obra de Vignelli”. Tuve la fortuna no solo de encontrarme con una de sus obras, sino también de colaborar con él en un proyecto conjunto, desarrollando el diseño editorial-gráfico para una revista dedicada al mundo de la oficina. Escribir sobre él me entusiasma: de Massimo aprendí a creer en la claridad y la simplicidad: se limitaba a los colores rojo, negro y blanco. Vignelli creía en los principios del Modernismo, y también en la sintaxis del diseño, en su coherencia: “La coherencia de un proyecto reside en la relación adecuada entre los distintos elementos sintácticos: el texto con las cuadrículas, las imágenes de una página con otra. El tamaño de los caracteres se relaciona entre sí, las imágenes también, y las partes con el todo. Hay maneras correctas de lograrlo y maneras incorrectas que deben evitarse”. Su célebre declaración –“La vida de un diseñador es una vida de lucha: la lucha contra la fealdad”– se hacía eco de las palabras de Bodoni: “Solo le interesaba diseñar cosas maravillosas, no cosas vulgares. Esta búsqueda interminable es lo que he repetido durante 80 años: la profesión de diseñador es una guerra constante contra la vulgaridad y Bodoni ya lo sabía”.
Texto: Dario Gagliardini
REPORTAJE COMPLETO EN DISEÑO INTERIOR 393





