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DECEUNINCK Y LA CONSTRUCCIÓN INDUSTRIALIZADA
Deceuninck da respuesta a la demanda de soluciones para la construcción industrializada con sistemas como Hueco Perfecto, que garantizan una instalación más hermética y precisa.
La construcción industrializada ha avanzado rápidamente en el último año, impulsada por la necesidad de reducir plazos, costos e impacto ambiental. Su extraordinario auge se explica por las gracias a las ventajas que ofrece, que afectan no solo a propia calidad y rapidez de ejecución, sino a la eficiencia, a la precisión en los costes y la sostenibilidad.
Precisión y seguridad
Deceunink, la empresa de origen belga especializada en cerramientos y carpinterías, participa en esta transformación que, lejos de deshumanizar la construcción, la vuelve más precisa, más segura y más responsable con el entorno.
Fabricar en fábrica para montar en obra es una revolución que optimiza tiempos, reduce errores y responde con solvencia a una realidad innegable: la escasez de mano de obra cualificada. En este contexto, soluciones como Hueco Perfecto industrializado de Deceuninck permiten instalar hasta ocho ventanas en el tiempo que un sistema convencional tarda en colocar una sola, lo que supone una mayor productividad, con la calidad asegurada.
Posibilidades de diseño
La estandarización no implica una pérdida de creatividad. Sistemas como los de Deceuninck ofrecen soluciones versátiles que permiten múltiples configuraciones sin comprometer la eficiencia del proceso. Además, la tecnología BIM facilita la personalización dentro de esquemas prefabricados, brindando flexibilidad y calidad. Por otro lado la modularidad y la prefabricación permiten construir más rápido, con menos residuos y mayor control sobre la eficiencia energética. Como muestran los sistemas Elegant ThermoFibra o Protex 2.0 de Deceunink, diseñados para cerramientos de altas prestaciones y que cumplen con los estándares más exigentes como Passivhaus.
Una propuesta sostenible
La industrialización es también una aliada del planeta. Desde la fábrica de reciclaje de Deceunink en Bélgica, la empresa apuesta por una economía circular real, desarrollando materiales duraderos, reciclables y con bajo impacto ambiental, y utilizando cada vez más aluminio post consumo en el proceso.
Como reconoce la marca, para generalizar la construcción industrializada aún quedan retos por enfrentar, como la normativa, la financiación y la adaptación del mercado. Sin embargo, su apuesta es firme, convencidos de que la industrialización es clave para resolver problemáticas tan críticas como el acceso a vivienda en áreas urbanas o la reducción de la huella de carbono en la construcción. Un apuesta que propone una nueva forma de habitar el mundo, más digital, más colaborativa, más eficiente, y sobre todo, más humana.




